Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Diogo de Boitaca, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal (1515-1520) para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama, su construcción se inició en 1502 y terminó a finales del siglo. Se financió gracias al 5% de los impuestos obtenidos de las especias orientales, a excepción de los de la pimienta, la canela y el clavo, cuyas rentas iban directamente a la Corona. |