...Incienso y silencio se queman en la calle.
No es farsa... mito... recuerdo... es mensaje
con gritos de penas y esperanzas de sangre...
así reza la caja del "Inca" que de nuevo sale.
Porque el Santo lo espera con carne
de pueblo,
la misma del Niño que viene de "Alcalde".
Y cuando la campana canta el Tinkunaco
grande,
La Rioja florece en historia, vida y mensaje.
Enrique Angelelli |