"Si una espina me hiere, me aparto de la espina
...¡PERO NO LA ABORREZCO!
Cuando la mezquindad envidiosa en mi clava los dardos de su ínquidad,
esquivase en silencio mi planta y se encamina
hacia más puro ambiente de caridad,
¿Rencores? ¡De que sirven! ¡Que logran los rencores!
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal"...
AMADO NERVO |