La puesta en riego de las tierras de Peñaflor con la construcción del Canal de la margen derecha del Bembézar provocó una auténtica revolución en la agricultura local. Los precarios cultivos de secano y la dehesa dedicada a la ganadería dieron paso a una amplia variedad de nuevos cultivos, destacando los cítricos.
La disponibilidad de agua mejoró las rentas de los agricultores y de toda la sociedad de Peñaflor, por extensión. |