| "Inmóvil sobre el capullo del loto, una roja libélula descansa sus alas. Apreté el disparador de mi cámara cinco veces, y todavía no se movía. Tal vez estaba hechizada por la reluciente superficie del agua; o quizás sus alas, exhaustas de volar, todavía no se habían recuperado; ¿o podía haber estado esperando que las nubes se alejaran para que se revele un rayo de luz del sol? En cualquier caso, este rey de los vuelos había convertido el capullo color melocotón en un trono adecuado"...__ |