Paso firme más no recto en el suelo, vigilante sin voz pero con voto de ofrecer oxigeno a mi alrededor, sobre mis ramas tengo el agrado de servir de morada para distintas aves que confian en mí para hacer de sus nidos el hogar perfecto y darle la bienvenida a sus crias, he sido testigo de las risas de los niños al jugar, de llantos de tristezas y alegrías, de los viejitos en un banco esperando la fresca brisa bajo mi sombra en una calurosa tarde, personas se apostan en mis gruesas raices para deleitarse una sensacional lectura o de las noticias rojas de la prensa, tambien he sido testigo de largos besos apasionados jurando amor sincero y eterno, que luego lo sellan tallando en mi tronco corazónes y palabras de amor. Igualmente he sido testigo y víctima de las visitas constantes que me hace mi amigo "Blacky" cuando su amo le dá sus largos paseos, dejando en mi siempre su huella.
Todo lo que he visto, escuchado y padecido quedará discretamente guardado. (Mariangel) |