En este estanque del palacio de cristal de retiro construido para la exposición filipina de 1887, que pretendía mostrar a los madrileños la exótica vida cotidiana de aquellas islas, se vieron navegando en piraguas miembros de una tribu de igorrotes de la isla de Luzón, y en los alrededores se construyó un auténtico poblado indígena. También se trajo una completa muestra de flora filipina, que fue la que se expuso en el palacio, y animales: caimanes y una gran boa. Lo que no se es si andaban por el laguito devorando nativos para mayor regocijo de los madrileños. Afortunadamente las cosas han cambiado un poquito. |