Los corrales de pesca son cercados formados por una barricada de piedra de una altura aproximada de 1,5 m., que se construye en la zona que queda al descubierto durante la bajamar. Con la pleamar el corral se inunda llenándose de peces, moluscos, crustáceos y otras formas de vida marina que, con la bajamar, quedan atrapados en su interior por efecto de la barricada, circunstancia que es aprovechada por los pescadores corraleros para hacer sus capturas. No hay certeza de la antigüedad exacta que tienen estos corrales, sin embargo la mayoría de ellos fueron reconstruidos tras el tsunami subsiguiente al Terremoto de Lisboa en 1755. |