Para salvar el gran desnivel entre la puerta y la planta, y al mismo tiempo no tener que alargarla en demasía hacia el interior de la catedral de Burgos, se adoptó la gran solución de hacerla en tramos como se puede apreciar en la foto.
Está esculpida con una gran riqueza iconográfica, motivos vegetales, animales fantásticos, esfinges, bichas y otros animales que se distribuyen a lo largo de los muros y arcos de la escalera.
La escalera, fue terminada y rematada con una baranda de hierro sobredorado de gran belleza, obra del maestre francés Hilario en 1526.
Se cuenta que fue Napoleón la última persona en bajar por esta escalera, la cual en la actualidad se encuentra cerrada y tan solo se utiliza en Jueves y Viernes Santo, engalanada e iluminada por gran número de velas, cuya luz tintineante da un aspecto mágico a esta bella obra.
Como última curiosidad, decir que la Escalera Dorada fue el modelo de la escalera que se puede admirar en la Ópera de Paris.
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